![]() |
Estatua de Hércules |
Su decepción fue tan enorme que, por primera
vez en su larga y aventurera vida, tuvo ganas de llorar; por supuesto no lo
hizo y dijo: "Aquí mando yo; no dejaré que nada ni
nadie me haga sombra y lucharé por mi propiedad."
Al
verse despojado de su más preciada finca, lo primero que hizo fue contactar con
el mejor Abogado de la zona y éste le comentó la posible pérdida de su derecho
respecto al latifundio por prescripción de la acción judicial.
Pero lejos
de cortarle la cabeza al jurisconsulto, como solía hacer con las fieras salvajes, confió en él y dejó que estudiara el
asunto con tranquilidad tras otorgarle un poder general para pleitos en la
notaría mas cercana, concretamente en el barrio algecireño de palmones.
Tras larga
espera y luchas judiciales, el bisnieto de Perseo, recuperó sus columnas logrando que se hiciera justicia con el asesoramiento de su abogado al que le pagó como minuta el castillo de Sancti Petri.
Los piratas con sus torsos tatuados de pirañas fueron lanzados de las columnas y definitivamente desahuciados.
Los piratas con sus torsos tatuados de pirañas fueron lanzados de las columnas y definitivamente desahuciados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario